
Nos hemos adaptado desde la infancia a un entorno hostil que ha requerido de nosotros una adaptación patológica al medio. Esto ha hecho que nuestras respuestas automáticas a las relaciones personales sean violentas a diferentes niveles como consecuencia del miedo a dejar de existir, al no experimentar el amor. Extractos de algunas explicaciones compartidas en un grupo online. Grupo de práctica.
Canal Telegram